Una aventura llamada Telapón
La aventura del sábado por la noche, comenzó, con el plan de llegar a la cima del Volcán Telapón para admirar el amanecer, iniciamos nuestra caminata desde San Pablo Ixayoc, toda la noche transitamos por las veredas de este maravilloso volcán, hasta Rio grande. 21 kilómetros de belleza natural.
El Volcàn Telapon cuyo significado es "en el Rio de Piedras", forma parte de la Sierra de Rio Frio y con sus 4060 mts. sobre el nivel del mar se alza imponente y majestuoso, sus caminos se vuelve toda una hazaña recorrerlas, pasamos por pastizales con suelo fangoso, por claros llenos de trancos, madera y pastos crecidos, caminos pedregosos, de ascenso demandante.
Todo se compensa con las vistas maravillosas del Pico de Orizaba y el Popo que se encontraba nevado y con fumarola, fuimos testigos de como a lo largo de todo ese esplendoroso paisaje estaba engalanado con un mar de nubes, con la neblina que cubría y descubría a los volcanes, y con el viento frio, todo divino y es ahí donde recordé una cita que dice así " cuando veo tus cielos, obra de tus manos, la luna y las estrellas que tu formaste", agradezco a Dios el que me permitió admirar desde la cima su magnifica obra.
Una vez mas mis ojos se recrearon con toda esa grandeza que me rodeaba, ya que panorama me permitió ver a los lejos, el Iztaccíhuatl, el volcán La Malinche, Sierra Negra y Monte Tláloc; además que en la cima se encuentra un Cristo y varias cruces.
El camino de bajada, me permitió ver infinidad de piedras y de rocas que se veían algunas forradas de musgo, su vegetación con sus diferentes tonalidades, sus senderos llenos hojarasca y troncos, el dorado de sus pastos, el negro del barro; inhalar sus aromas, realmente todo un festín Infinitamente agradecida por vivir esta experiencia, bien valió la pena el esfuerzo, el sueño, el hambre, el frio, cansancio y las rodillas cansadas, si la recompensa fue de 1000; gracias a Ovejas Negras, a Alfredo, David y a los compañeros de aventura, gracias, muchas gracias. 'mng*👍😃
Una vez mas mis ojos se recrearon con toda esa grandeza que me rodeaba, ya que panorama me permitió ver a los lejos, el Iztaccíhuatl, el volcán La Malinche, Sierra Negra y Monte Tláloc; además que en la cima se encuentra un Cristo y varias cruces.
El camino de bajada, me permitió ver infinidad de piedras y de rocas que se veían algunas forradas de musgo, su vegetación con sus diferentes tonalidades, sus senderos llenos hojarasca y troncos, el dorado de sus pastos, el negro del barro; inhalar sus aromas, realmente todo un festín Infinitamente agradecida por vivir esta experiencia, bien valió la pena el esfuerzo, el sueño, el hambre, el frio, cansancio y las rodillas cansadas, si la recompensa fue de 1000; gracias a Ovejas Negras, a Alfredo, David y a los compañeros de aventura, gracias, muchas gracias. 'mng*👍😃




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